Hola! Soy Flor, el alma, cerebro y manos detrás de Funky Panty. Una emprendedora argentina clásica, de esas tipo "orquesta". Diseño, coso, soy fotógrafa, community manager y administrativa, todo al mismo tiempo.
Nace de la rebeldía y de un espacio de experimentación al que llamo Funky Lab. Nace de las ganas de dejar de pelear con la lencería tradicional que aprieta, marca y viene en colores aburridos, buscando crear algo con lo que sentirnos cómodas sin perder la onda.
Porque entiendo que la comodidad es un derecho, no un lujo, y que no tiene por qué ser aburrida. Vendo lencería personalizable porque entiendo lo difícil que es para las mujeres encontrar prendas que respeten sus curvas reales.